Para esta época cada vez son más las personas que deciden celebrar Halloween: “truco o trato” dicen mientras pican de puerta en puerta con sus extravagantes y terroríficos disfraces. Las personas se disfrazan, maquillan e incluso modifican el color de sus ojos con lentillas. Lo que muchos no saben es que, sin precaución, pueden sufrir una verdadera pesadilla ocular.

Maquillaje

Antes de aplicar cualquier tipo de maquillaje, es importante limpiar bien la cara y tener cuidado al aproximarse a la zona de los ojos. Además, si se sufre de blefaritis (irritación o sensibilidad excesiva en los párpados) o sequedad ocular, debe tener especial cuidado ya que puede aumentar la irritación o la sequedad de estas zonas. Debemos pensar que los maquillajes que venden a un precio excesivamente económico destinados a festividades como Halloween o Carnaval no suelen tener la calidad adecuada para este tipo de problemáticas.

Además, especial precaución si vuestro disfraz incluye pestañas o cejas postizas ya que estas llevan adhesivos que no cumplen la normativa.

Lentillas de colores:

  • Comprar lentillas que modifiquen el color de tu pupila o iris solo en establecimientos oficiales o autorizados donde se aseguren las medidas de seguridad y control.
  • Higiene: Como siempre que alguien se pone unas lentillas, es importante lavarse y secarse bien las manos antes de manipularlas. Además, es importante poner siempre las lentillas antes de cualquier maquillaje (base en la cara, eyeliner, máscara de pestañas…) debido a que cualquier roce de la lentilla con estas substancias, puede hacer que se introduzcan partículas pudiendo original, por ejemplo, heridas corneales.
  • Duración: El hecho de que las lentillas sean de colores, no afecta a la duración. En general, no debes usar las lentillas más horas de lo recomendado (8 horas).
  • Adaptadas a cada ojo: es recomendable acudir a un especialista para que mediante pruebas diagnósticas (topografía corneal) o una valoración especializada, se puedan determinar aspectos de tu córnea. De este modo, se pueden evitar complicaciones relacionadas con una mala adaptación de las lentillas como inflamación corneal, úlcera corneal o pérdida visual, entre otros.